domingo, 9 de julio de 2017

De mirarte de lejos...

Me muero de mirarte de lejos, de sonreírte a escondidas. De visitar tu perfil de Instagram, de pasarme las noches construyendo castillos en el aire. Imaginándome cosas que no han pasado pero que parecen tan reales. Es como si te conociera de antes. Ilógico e irreal. ¿En otra vida, quizás? Tú y yo, el chico despeinado y la chica de los lentes.
Es verte y enseguida sentir ese hueco en el estómago. Es sentirme tonta porque es imposible saber si lo sientes también.
Es sentirme eufórica porque me has mirado y después tirarme desde lo alto del edificio de esa alegría al pensar que tal vez todo me lo esté imaginando.

Es un sueño de azúcar y después una lluvia de desilusión. Es un cristal que se rompe y se recompone y de nuevo otra vez.

Si no fuera tan tímida, si no fueras tan tímido...

Cuando te miro te desvaneces, solo quedan tus ojos. Café oscuro, casi negros. Ahí. Infinitos. La distancia se desaparece, nos vamos a otra dimensión. Al menos yo me voy cuando te miro a los ojos; no sé si tú también vas conmigo o si tengo demasiada imaginación... Cómo quisiera saber lo que piensas, aunque fuera sólo por un segundo. Un instante en tu cabeza para saber si te tengo que sacar de la mía o si te sigo soñando...

No hay comentarios.:

Publicar un comentario