Deberías tener prohibido alterarme tanto. Por tu culpa siento una bandada de mariposas inquietas. Por tu culpa me quedo mirando a la nada, recordando. Tratando de traer a mi memoria un trocito de ti. Y entre más te pienso, menos logro ver tus rasgos. Y suspiro, porque te alejas en una nebulosa, tu rostro difuminado.
Parece que me miras y a la vez no.
Entonces dudo, y pienso ¿por qué tienes que gustarme? Si no sé casi nada de ti.
Si te veo de lejos, como un chico medio feliz, medio triste; también medio despeinado. Con cabello rebelde y sonrisa escurridiza. Con facciones casi comunes, pero un "no sé qué" que me atrae.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario